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Flor de Inírida

Se conoce como “Flor de Inírida” a dos especies de plantas herbáceas que tienen coloridas cabezuelas rojas con blanco. Estas plantas tienen un gran carisma y belleza, se encuentran representadas en la Bandera de Inírida, en el escudo del Guainía y tienen monumentos en la población. Las dos flores han sido eternizadas por la naturaleza, las duras condiciones del medio que habitan las convirtió en "Flores eternas" o Everlasting flowers. Para soportar intensas inhundaciones y sequías estas flores se han desarrollado como estructuras firmes, recias, duraderas y hermosas, que no pierden su forma con el paso de los años. Las dos especies se diferencian por la forma y tamaño de su inflorescencia (cabezuela) y la época del año en que florecen. Ambas plantas son hierbas Monocotiledóneas de la familia Rapateaceae, endémicas de sabanas de arenas blancas (únicamente se encuentran en estos lugares), con suelos arenosos, muy pobres de nutrientes, ácidos y hostiles para las plantas comunes. Estas sabanas solo existen en el extremo oriental Colombiano y el extremo occidental Venezolano, en inmediaciones de los ríos Atabapo e Inírida principalmente, en el punto donde se interceptan la Amazonía, la Orinoquía y el Escudo Guayanés  (Ver Mapa). Las inflorescencias de estas especies han sido usadas como ornamentales por las comunidades locales, hasta tal punto  que son el ícono por excelencia de toda la región. Paradógicamente la estrecha distribución de estas especies, sumada con la gran vulnerabilidad que padecen debido a sus lentos ritmos de crecimiento, la inadecuada extracción de sus inflorescencias y la transformación de las sabanas (cultivos, ganadería, quemas, minería etc.) hace imprescindible adoptar un modelo de conservación y manejo adecuado para estas plantas y el fragil ecosistema que habitan.

La flor eterna del Guainía

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